Érase una vez un bus escolar que recorría las calles de alguna ciudad del norte, llevando y trayendo niños. Cuando este bus envejeció y se volvió un peligro para sus valiosos pasajeros, lo compró un país en vías de desarrollo llamado Panamá. Aquí, en Panamá, este bus (ahora conocido como Diablo Rojo) anduvo destartalándose por las calles, lleno de gente apiñada como ganado.
Hasta que se inventó el negocio de las Chivas Parranderas.
El pasado sábado, por primera vez (y no me avergüenza), monté quizás el mismo bus de mi pequeña historia. Sólo que éste era un bus cuidado, todo negro y con aire acondicionado. Adentro: sillones, una barra, un DJ y mucho espacio para bailar. El motivo de esta pequeña aventura fue nada menos que el cumpleaños de un buen amigo. Y es que en Panamá desde hace varios años es una moda celebrar esos días dentro de una Chiva Parrandera. Claro, al principio estas chivas no tenían aire acondicionado y recreaban cualquier Diablo Rojo, pero el tiempo, el dinero y la creatividad empresarial las hicieron evolucionar hasta convertirse en lindas mini-discotecas como aquella en que estuve yo.
Algunas notas que tomé durante la fiesta sobre ruedas:
Todas las chivas de las que he sabido son cumpleañeras. Una costumbre que ha proliferado en Panamá.
Concidió, además, con Halloween, así que veo de todo. Los mejores disfraces: un rockero "passa passa" (hilarante y tétrico), Guasón a lo Ledger (muy apegado al personaje, excelente), un deportista setentero (visión horrorífica, pero de eso se trata, ¿no? me recordó el video de Molotov: Amateur), una parejita de monos y, por supuesto, la novia de mi amigo con alas y un lindo vestido rojo y bolitas negras, estilo insecto mariquita. Naturalmente, hubo más de un minero y más de una diablilla por ahí.
La Chiva tardó bastante en arrancar (tanto como tardó la gente en llegar), y hasta que lo hizo no se puso divertido el asunto. Seré franca, yo no soy una Chica Parrandera, pero la Chiva estuvo bastante bien. Una combinación sencilla: gente joven, tragos, música, cuasi-oscuridad y el balanceo del viaje.
Reflexiones entre tragos:
- En la oscuridad la gente se deshinibe muy rápido.
- Con algunos tragos se deshiniben aun más (¡obvioooo! ¡¡¡para eso tomamos!!!).
- Ni siquiera yo, tan tolerante y camaleónica, pude sentirme cómoda bailando el ofensivo reggaetón...
- ... hasta después del tercer trago (que eran todos muy livianos).
- Luego de muchos tragos los chicos-no-tan-guapos se creen galanes.
- Luego de muchos tragos ni las chicas-más-fiesteras se ríen si llegaron enojadas a la fiesta. Afortunadamente fueron muy pocas de este estilo.
- No miento, no soy de estas cosas. No por timidez (¿tímida yo?), sino porque me divierto mucho más de otras formas. Sin embargo, esto claro que valió la pena experimentarlo y analizarlo estando ahí.
Confesiones:
- Bailé y me fotografiaron haciéndolo, ¡já!, pero con electrónica. Electrónica sí me gusta bailar.
- Aunque la pasé muy bien, fue por compartir con amigos. Continúo prefiriendo muchas otras formas de fiesta en lugar de una Chiva.
- Ahora que lo pienso, probablemente de todo mi colegio secundaria yo fui la única que jamás participó de las Chivas. La verdad, no me arrepiento.
- La pasé mejor luego de la chiva, en la Rana Dorada. Para mí, nada como un Pub y un par de cervezas Coors Light (a diferencia de lo que le hice creer a mi amigo, yo sí tomo de vez en cuando).
Me gustan las nuevas experiencias porque aprendo. Es interesante pasar una que otra noche así, sin pensar en nada más que el instante. Es necesario con la clase de vida que todos llevamos actualmente, pero es peligroso porque lamentablemente hay quienes no ven nada más allá que fiesta, tragos, hombres/mujeres. Es triste creer que será siempre un chiquillo.
No importa disfrutar y divertirse hasta no poder más ni recordar nada (si eso les atrae claro), pero es muy importante recordar a la mañana siguiente que la Tierra sigue girando, que la vida tiene una infinidad de cosas más interesantes, que si son adictos - con eso sólo se autodestruyen mientras se enriquece alguien más. No olvidar que en casa los esperan, y si no los espera nadie, ¡pues el mundo los espera! Hay mucho, mucho más que conocer y disfrutar.
Termino este primer Comentario, el cual surge de tu fiesta, querido amigo. Te deseo lo mejor y que cumplas muchos años más.
Besos al Café,
K.i.m. Yurchenko
4 comentarios:
Nunca he subido a una. Sigue con más artículos de esta naturaleza porque son interesantes. Saludos!
Gracias JC! La idea es continuar. ¡Saludos!
Creo que me identifico en el hecho que soy la unica de mi secundaria que jamas se monto en una chiva parrandera, encuentro diversion en otras cosas. Me gusto tu blog,me convertire en un "follower", jajaja. Keep up the good work and God bless ^_^
Muchisimas gracias amiga... de verdad que te quiero mucho yo!! =)
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